Willy Sánchez: No darse por vencido y el cultivo de la esperanza
William Sánchez Repaso muy a menudo una y otra vez los dibujos de este artista paraiseño William (Willy) Sánchez (1964), a quien conocí muy joven, quizás a inicios de la década de los ochenta del siglo pasado; hoy es ya un hombre maduro en todo sentido, pero en el fondo no ha cambiado nada. Dicen que los artistas llevamos en la entraña un niño el cual no nos abandona jamás, va con nosotros a donde quiera que vayamos. Pero importa seguirlo en su camino del arte marcado por vicisitudes de la existencia, azotado por vendavales del tiempo atmosférico, aunque él no se fije en la métrica del reloj y por ende del tiempo calendario, o no le importe, pues son más mundanos o nada poéticos, son signos que exasperan cuando urgimos marcar una huella de lo vivenciado a cada paso, a cada minuto, hora, día, nos mantiene encarcelados y el tiempo nos trastorna. No Willy, a él estas tensiones de lo temporal no lo afecta, tampoco esa montaña que parecen desplomarse encima. Desde sus primeras experien...
