Las Geometrías del Alma: Edwin Cantillo

Sala de la herradura en el MAC.

El 15 de octubre de 2026, el Museo de Arte Costarricense (MAC) abrió al público en su Sala Herradura (Sala XIV) la exposición "Pequeñas grandes verdades", homenaje antológico al pintor costarricense Edwin Cantillo (1939–2009). Reúne piezas fundamentales provenientes tanto de los fondos del museo como de colecciones privadas y el patrimonio familiar. Plantea la tesis curatorial de un artista que partió de una figuración tropical a la rigurosidad de la abstracción geométrica.


 

"Pequeñas grandes verdades"

La pureza de su trazo y la ingeniería cromática con la que dotó de volumen a sus geometrías abstractas, sostiene que el arte no figurativo en Costa Rica tuvo en Edwin Cantillo a uno de sus poetas y cita obligatoria con el silencio, el orden y la luminosidad de la experiencia mística. 

La evolución del trazo del trópico al orden cósmico devela quela pintura de Cantillo no brotó de la nada; la etapa inicial en la década de 1960 estuvo marcada por un lenguaje exuberante de su entorno natural, con un punto de inflexión entre los años 70 y 80 —coincidiendo con su participación en el emblemático grupo Cofradía—, operando en él una desconstrucción sistemática de la realidad visualpatente al extraer las leyes místicas que gobiernan: el orden, el equilibrio y la armonía.
Lo que define la madurez artística de Cantillo, es una obsesión casi matemática por la pureza y la delicadeza del trazo. En sus telas, la línea recta y las estructuras rectilíneas no se perciben frías 
de la mecatrónica; por el contrario, poseen una sensibilidad orgánica. 



Luz y geometría: La forma habitada por el espíritu
El verdadero catalizador de la obra de Cantillo es la luz
, manifiesta, en la abstracción geométrica donde el color suele estar supeditado al rigor de la formaque modula la geometría; es la luz la que segmenta los planos, la que hace flotar los cubos o levitar esos santuarios rectilíneos, creando una atmósfera de profunda quietud e introspección, en una búsqueda de lo sagrado a través de las estructuras del universo, referenciadas con el arte mesoamericano y de todo el continente. Cada plano iluminado actúa como una verdad revelada: de ahí el acierto curatorial del título: las "pequeñas verdades" son esos micro-universos cuadriculados y limpios donde la atmósfera lumínica se vuelve orden.
El cubo representa el orden universal y la estabilidad. No obstante, al teñirlo con intensas atmósferas vibrantes Cantillo genera una tensión poética entre la frialdad de la razón matemática y la calidez de la emoción humana. El 
poliedro se vuelve una "pequeña gran verdad": un contenedor de infinito orden matemático imbuido de alma y contemplación cósmica. 

 


Puente con algunos referentes 
Vincular a Cantillo con la historia universal del arte, nos relaciona con Josef Albers (Alemania/EE. UU.), nexo ineludible debido a su célebre serie “Homenaje al Cuadrado”, que son vehículos de vibración cromática y lumínica primordial.
Joaquín Torres-García (Uruguay): Creador del 
“Universalismo Constructivo”, planteaba que el arte no figurativo y la geometría rectilínea contenían las leyes armónicas del universo; esquemas que evocan precisamente el orden del arte ancestral.

Kazimir Malévich (Rusia) fundador del Suprematismo, y aunque el contexto histórico difiere, la búsqueda ascética de Cantillo por despojar al lienzo de "ruido mundano" y encontrar verdades puras a través de la geometría elementalevidencia este nexo.



En Costa Rica, la abstracción geométrica tuvo un camino complejo y combativo contra la tradición del paisaje costumbrista, sintonía formal e histórica con figuras clave que desafiaron el canon con Manuel de la Cruz González (1909–1986). La obra abstracto-geométrica de González (especialmente entre 1950 y 1971, para que el espectador alcanzara un estado de tranquilidad cósmica y cercanía con lo divino.
Alberto Berrocal (1948–2020)
, y el Grupo Cofradía (Años 70) conectan con unespacio colectivo donde el propio taller de Cantillo en las montañas de Tres Ríossirvió como refugio para la génesis y discusión de estas propuestas. En este entorno convivió y debatió lenguajes visuales con otros creadores que buscaban desmarcarse de la academia tradicional costarricense.

No podríamos omitir estos vínculos de la pintura de Harold Fonseca en su paso por la abstracción geométrica.



El claroscuro geométrico y el volumen a través de la luz 
Para 
el colombiano Rayo, el volumen de sus cintas se lograba mediante un sombreado perfecto, que proyectaba ilusiones ópticas de profundidad y pliegues (Op Art).
Cantillo buscó el volumen con una intención más mística que óptica. Mientras Rayo utilizaba sombras rigurosas para simular dobleces físicos, Cantillo recurr
ió a gradaciones de luminosidad pura para hacer que sus geometrías levitarandesmaterializando el espacio mediante la luz espiritual.
Rayo defendió que su abstracción geométrica no provenía exclusivamente de las escuelas europeas, sino del patrón geométrico precolombino y de la herencia indígena.
 Por su parte Cantillo integró sutiles composiciones de pirámides, templos y esquemas modulares que evocan de manera silenciosa las nociones de orden y cosmogonía ancestral. La luz en su pintura baña los planos horizontales y verticales simulando la manera en que el sol del trópico incide sobre los bloques de piedra de un santuario antiguo, me liga a la arquitectura de Monte Albán o Yagúl, así como los textiles que inspiraron la pintura de Carlos Mérida, dotándolos de un misticismo atemporal.



La retícula como estructura cósmica y sagrada
No buscaba la abstracción fría del constructivismo soviético o europeo; la geometría en Cantillo es un vehículo para buscar "el sentido del orden y la armonía implícita en la naturaleza" y en lo espiritual. 

Este retorno (in)consciente o directo a las formas raíz
con que Torres-García demostró que el artista latinoamericano no necesita imitar a Europa para ser abstracto, porque nuestras culturas (mayas, incas, zapotecas) ya operaban bajo la síntesis formal de la línea pura. En mi caso personal y que ya externé me evoca la riqueza de las estructuras modulares naturales presentes del templo mixteca de Mitla, son las que custodian esa estirpe sagrada de la Mesoamérica inmortal.
Cantillo experimentó esa sensibilidad de primera mano en su entorno más íntimo
e interacción humana, vínculo personal con la raíz originaria del continente fue la que tiñó, de forma consciente o intuitiva, su respeto hacia las nociones de silencio, tierra, misticismo y orden sagrado.



Conclusión: El Orden Sagrado de la Abstracción Continental
“Pequeñas grandes verdades en el Museo de Arte Costarricense no es simplemente una retrospectiva sobre la pureza visual; es la cartografía espiritual de un artista silencioso que logró universalizar la plástica nacional; evidencia que su abstracción geométrica nunca fue un ejercicio de frialdad matemática o un mimetismo de las corrientes europeas. Cantillo consiguió lo que Joaquín Torres-García postuló teóricamente y que Omar Rayo exploró desde la óptica formal: demostrar que la geometría es el lenguaje raíz de nuestro continente. El Lenguaje Madre cuadriculado que hablaba Ivar Zapp en Retorno a la Edad de Oro. La lengua cuadriculada de los huetáres (2015). La dimensión de intimidad absoluta, en última instancia, es el valor imperecedero al haber transformado el lienzo en un santuario para la contemplación y trascendencia absoluta de nuestro arte

LFQ. Octubre de 2026. 

 

 

 

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