Evocaciones al maestro Marco Aurelio Aguilar
Conversatorio de clausura de la muestra en el Museo Municipal de Cartago
Como clausura a la muestra del maestro Marco Aurelio Aguilar, el Museo Municipal de Cartago invitó a un conversatorio acerca del expositor, con la artista nacional Zulay Soto y el maestro Fernando Carballo, y, quien comenta. Además del público asistieron dos hijas de don Marco, quienes secundaron y ampliaron las apreciaciones acerca de su señor padre.
El conversatorio inició con las palabras del director del museo don Francisco Quesada, refiriendo a la experiencia de producir una muestra retrospectiva para el 25 aniversario del fallecimiento del pintor, compromiso para el museo en tanto una de sus principales convocatorias públicas es la Bienal de Arte Bidimensional Marco Aurelio Aguilar Mata, y la segunda, la Bienal de Arte Tridimensional Juan Ramón Bonilla, un escultor local que trabajó en Carrara en las grandes vetas de mármol famosas en todo el mundo.
La artista Zulay Soto hizo un recuento de los méritos del maestro para que nos encontráramos en la mesa evocando los grandes logros de Aguilar, y nos recordó que uno de los homenajes más significativos recibidos en vida por el maestro fue la retrospectiva que como directora del Museo de Jade en aquellos años -cuando se encontraba en el edificio principal del INS-, ella curó con importantes lienzos exhibidos en ese museo.
A Carballo le tocó la experiencia, al igual que a Zulay, de recibir las lecciones de arte impartidas por Aguilar en el Colegio de San Luis Gonzaga, y comentó anécdotas de experiencias muy gratificantes que le aunó en sincera amistad con don Marco.
Clausura de Subir a la cima
En la muestra que termina este domingo 19 de abril, se proyectaron cuadros importantes de Aguilar que eran imposibles de transportar al museo, por su tamaño, o porque están en colecciones públicas que no se pueden sacar de su espacio de exhibición, pero se hicieron fotos profesionales que fueron proyectadas en una gran pantalla.
El maestro Carballo recordó que conoció esa colección cuando el artista las estaba pintando, e incluso don Marco le permitió que él, aún muy joven, las interviniera. Este acto me recuerda las páginas de la historia del arte, en particular el Renacimiento florentino, cuando al taller de Andrea Del Verrocchio llegó a una temprana edad de infante a aprender, y ese discípulo era Leonardo Da Vinci. Trasciende que el florentino ponía a sus discípulos a pintar partes de los cuadros o a tallar otras de las esculturas, y una de las piezas más emblemáticas de Il Verrocchio, titulada “La Dama de las prímulas”, es reconocido que el joven Leonardo esculpió las manos. Un gran detalle de una gran historia y que son normales en los procesos pedagógicos cuando se dice que el alumno que no supera al maestro, es porque el maestro se dejó para sí los más importantes secretos del arte.
De manera que el conversatorio transcurrió ameno, con las profusas intervenciones de las hijas del pintor que estaban entre el público. En mi caso personal referí a la investigación que requirió la curaduría de la muestra, con el apoyo incondicional de las hijas de Aguilar, y, por supuesto la experiencia del director don Fran Quesada, se dieron algunas anécdotas que ya recordaré cuando me ponga a escribir las memorias y aportes a la cultura de Cartago que hoy me coslan de satisfacción.
Referí a los años setenta cuando nos juntamos en el Grupo de Trabajadores de la Cultura La Puebla, y dije que, uno de los gestos que tengo que agradecer a Aguilar Mata fue que me presentara a quienes iban a ser mis contemporáneos en el arte como emergente, y precisamente al interno de la Escuela Juan Ramón Bonilla que brotó esta conjunción y en adelante formamos lo que ahora definimos como un nodo en el sistema del arte, en una década muy importante para la cultura costarricense, y que fue Cartago la que proyectó esta experiencia a otras provincias. Recordé que en aquellos años llevábamos la cultura y el arte a las comunidades lejanas de la ciudad de Cartago, gracias al apoyo del TEC y el CUC, nos proyectamos a la zona Sur de la provincia, Corralillo, Llano de los Ángeles pero también su zona Norte de Pacayas y otras poblaciones, compartimos música trova, poesía coral, y los pintores nos situarnos donde encontráramos motivos de interés, y al final, nos reunimos en la escuela, el templo, o alguna casa de las familias del lugar para hablar de la experiencia y los logros que teníamos. Hoy evoco los sabios consejos del maestro Carballo Jiménez, las críticas del Koky Valverde QEPD siempre ácidas pero serias, pues lo que él pretendía era que cada uno de los miembros mejoramos, sacamos pecho como se dice en las jergas populares.
Con los años se crearon los famosos certámenes de Paisaje Rural, que tenía una tónica participativa muy cercana a la experiencia de La Puebla, y precisamente en 1979, se abrió el Parque de la Expresión de las Ruinas, donde nos reunimos en grupo a exponer, trabajar, discutir y retroalimentar el trabajo de cada uno de sus miembros. Hoy agradezco además el apoyo y cariño de doña Maritza Luján QEPD, de Carlos Moya Barahona, Jorge Castillo, Dinier Matamoros, Guido Chinchilla, Luis Carlos Calderón, Adrián Gómez que siguen cultivando el terreno desde los años setenta en que todo empezó.
Quizás se conversaron más experiencias y otras vicisitudes, pero yo resumí al compartirle que don Marco no fue un miembro activo del Grupo La Puebla, pero siempre nos apoyó en todo, y al igual que nosotros que enfrentamos a una sociedad compleja, a contingencias políticas y económicas, pero siempre encontramos en don Marco el punto de apoyo, y sentir, y ¡así lo dije!, su mano bondadosa darnos una palmadita para decirnos: siga adelante muchachito, no pare. Como dice la canción y la publicidad de una tarjeta de crédito: eso, no tiene precio.
¿Que aportó el conversatorio?, según un sondeo a la IA:
El conversatorio de Subir a la cima del Museo Municipal de Cartago permitió realizar una ecografía del pensamiento y legado de Aguilar Mata, a través de las voces de dos de sus alumnos más destacados y figuras clave del arte costarricense: Zulay Soto premio nacional de pintura Aquileo J. Echeverría 2000, aporta su visión sobre la estética y la indumentaria creativa del maestro, rescatando sus reflexiones humanas y capacidad pedagógica en las aulas del San Luis Gonzaga.
Fernando Carballo, Premio Magon de Cultura 2021/2024 da testimonio de quien recibiera consejos directos que, Aguilar, plasmaba en su obra.
Quirós explora los abordajes del maestro en el paisaje, la crítica social y la espiritualidad, en una metáfora de superación que marcó la identidad cultural de esta provincia.
De manera que feliz conjunción este día tan memorable para tres de las cabezas del grupo cartaginés, que esperamos acreciente el legado del grupo y que se den nuevos encuentros expositivos, nuevos conversatorios para sacar pecho, como dije, para el arte de Cartago.
LFQ. Abril 2026
Comentarios
Publicar un comentario