Primer destello
Luz de la mañana.
Entras sin permiso por
las grietas del día
y en este ruido interno
del mundo que
me cansa.
Limpia la niebla de los
árboles.
Devuelve el verde robado a
la tierra
y, al agua su transparencia.
El silencio aprieta los
párpados.
Hay algo que tiembla justo
antes del incendio,
Un peso en los huesos que
exigen quebrarse.
La quietud de las cosas se
vuelve insoportable.
El aire se agota.
Entonces, si no se puede
apagar
que estalle,
que tu fuego arrase con la
piedra seca del pecho.
Inúndalo todo.
Que no quede rincón oscuro
que escapa a la herida.
Sé el relámpago que nos
Devuelva la vida.
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