Desasosiego, incertidumbre y gestualidad actual Claudio y Jorge Fantini en Galería del Consejo UCR

Pintura de Claudio Fantini.

Otra de las muestras inauguradas el pasado martes 17 de marzo en las Galerías del Consejo Universitario de la Universidad de Costa Rica (UCR) edificio Administrativo B, campus San Pedro, exposición paralela a la del maestro Rolando Castellón titulada “Catacumbas del continente perdido de la Atlántida ( https://casaentrearboles.blogspot.com/2026/03/noticia-de-ultimo-momento-sublevacion-y.html): fue la de Claudio Fantini y Jorge Fantini, titulada “Rostros anónimos de individuos posibles”. 

                                                            Pintura de Claudio Fantini.
Se trata de una investigación visual y tridimensional acerca de la emocionalidad capaz de presenciarse en sujetos anónimos identificados por el autor en la búsqueda de su manifestación crítica y creativa propia, con la cual intenta enlazarse con los espectadores o visitantes a la muestra. 

Esta exhibición observa un conjunto de pinturas sobre lienzo y esculturas con maderas encontradas, modeladas o ensambladas, las cuales experimentan una heteróclita materialidad para la creación visual contemporánea, incorporando el adecuado resultado de la manualidad, aunada al soporte conceptual y simbólico generador último de interés.

Claudio Fantini lo conocemos por una figuración introspectiva aliada a lo psicológico y aquella raíz de la profundidad del ser, ese que se debate delante de las presiones del mundo, lo social, cultural y artístico, pero también histórico, conjugado con atmósferas y entornos filtrados por lo natural.




Materialidad encontrada y re-significada por la acción del fuego y la memoria, 
en el arte de los señor Fantini

Signos de lo abordado

En estas nuevas conjeturas de la actualidad, el Fantini que conocemos explora un abordaje de gestos en los retratos de personas en su mayoría adultas, avistadas en la vastedad de las expresiones humanas y su emocionalidad, la misma a que todos nos exponemos a diario, porque las encontramos en nuestras andanzas por la urbe y su dimensión (des)conocida: van desde la burla, al sacarnos literal al sacar aquella lengua que puede interpretarse como agresión o un gesto patidifuso con sesgos indecentes, o incluso, que redibuja el sentido de una broma;. También está presente la desesperación, el aburrimiento, el enojo, la melancolía, hasta el guiño de un ojo puede ser señal de concordancia, consenso o disenso al compartir con el Otro un momento de respiro cuando la existencia fluye en esta sociedad y realidad, a veces tan compungida por la intolerancia en las conductas discordantes (Mischerlich El Fetiche Urbano 1968), pero, el artista devela que aún queda algo más, prevalece un remanente que puede ser una (des)esperanza que active nuestra convivencia con lo cotidiano y el entorno.

 

Las piezas tridimensionales

Las propuestas tridimensionales asimilan el poder que implican las máscaras de jugar con la identidad de los individuos, hay desde falsos retratos o heterónimos, metáforas matizadas con expresiones actuales, además de materiales vernáculos como maderas encontradas, cerámica, troncos quemados, e incluso abalorios los cuales nos anclan en la vida rutinaria, ahí donde asoma el signo del fastidioso mercado y sus prácticas globales, las maneras de (trans)formar la identidad de los objetos o sujetos, gracias al ingenio creativo de un artista caracterizado por riguroso, culto, exigente. 

Pero, al ser gestos artificiales, gestados por la técnica y manejo instrumental de la tecnología actual y la condición de la materia, nos refieren a la ambigüedad en la presencia y persistencia humana, nos interrogan ¿sí son o no son caricaturizaciones de lo humano?

Pienso que exploran el fuerte anonimato en tanto son un doble de esos individuos que pululan en los No lugares de las salas de exhibición o galerías, que transitan por las plazas públicas, las estaciones de trenes, buses, aeropuertos, mega-comercios, museos, iglesias, edificios educativos, y con esto refiero a la teoría del antropólogo Mark Auge de finales del siglo pasado de los No Lugares o Espacios del Anonimato tan importante para comprender esta lectura y comprensión de los expuesto, a la cual acudo para interpretar esta muestra. 




 

Enigma de la actualidad

Como esculturas suelen carecer de rasgos específicos que nos remitan a identificar a un individuo concreto, a un ser posible pero con fuerte anonimato como reza el título de esta intensa propuesta, o que el espectador agregue su propia emocionalidad en tanto lo revierte aquel espejo doble que rota en todas las direcciones cósmicas, develando otra identidad o símil del rostro humano.

Al recorrer la muestra advierto algunas palabras o signos orientadores para el análisis crítico: como el vocablo silencio, introspección, aislamiento, recato o temor, y que en tanto el ser interior, ese que llevamos adosado a las paredes de la entraña, y, que, portamos a donde quiera que vayamos (Glissant Poética de la Relación 2028), enfatiza nuestra fragilidad humana, pues no somos nada sin esa memoria. Crea tensión entre la realidad y lo imaginado, aquello que aún no supera la etapa de construcción o concreción de narrativas y sugerentes metáforas de la realidad o de la mera fantasía creativa, y que no deja de ser válido.



Indagando en la IA acerca de los ejes o claves de esta investigación de los artistas Fantini, devela:

“Identidad y anonimato. La obra profundiza en la representación de figuras humanas anónimas que poseen una carga de posibilidad o existencia latente implícita desde el título de la muestra.

Atmósferas y procesos. Son figuras que emergen de atmósferas densas donde la pintura funciona como un ensayo de interpretación y memoria, más que simple código de representación formal. 

Estudio de la naturaleza e interiorización. Lo expuesto Invita a los espectadores a sumirse en un ejercicio de introspección, territorio de lo intra-personal donde observar más a fondo el funcionamiento de la naturaleza humana.”  

Importa aclarar acerca de la efectividad de esta herramienta de la tecnología aplicada a la crítica de arte, depende de la claridad de lo que sesea saber y se interroga, a preguntas “burdas”, respuestas “burdas”.


“Rostros anónimos de individuos posibles”. De Claudio y Jorge Fantini en la Universidad de Costa Rica Sede San Pedro

Diría entonces, y esta es mi percepción al recorrer la muestra qué, cada pieza escultura o figura trazada con pinceladas a veces rabiosas dentro de la expresividad que se permite el autor y está en concordancia con su emocionalidad, así como cada retratado pintado o instalado nos indaga, replantean y devuelven las interrogantes, clavan la estocada de la duda de sí somos nosotros y no éstos, ellos u otros objetos mostrados, pintados por el astuto pincel de Claudio Fantini, o las herramientas y materiales de las esculturas de Jorge, o viceversa,  responsables de conjugugar e ir y venir por el imaginario simbólicos de ambos artistas.

Lo referencio a la paradoja de que aquello que hago con dura materia, y vuelvo a la sociología de la década de los setenta del siglo pasado, en especial Mischerlich, visualiza en aquel grabado de 1949 (circa) de Escher: una mano que a la vez de dibujar se está haciendo a sí misma.

Al preguntarnos qué significa la gestualidad en estas obras, pinturas y esculturas, con lo cual concluyo esta lectura e interpretación de lo apreciado en la Galería del Consejo Universitario UCR, deduzco que son los eternos signos de incertidumbre e introspección del individuo que habita lugares vacíos, contra-espacios o espacios del anonimato, referenciando de nuevo a Auge. 

Parece que este internamiento en el arte actual de estos dos señores Fantini, y sus desafíos de resignificar, valida la cala o profundidad de esta lectura de sus propuestas, de estar inmersos en un sentimiento de desasosiego, reflejo de la vida y que se filtra de los submundos donde acrecienta la incertidumbre actual y sus tensiones subvertodas en las superficies urbanas en las cuales sin excepción, habitamos.

LFQ. Marzo 2026


Comentarios

Entradas populares