Geometrías de la herencia: El linaje abstracto de Leonidas Cantillo



Pintura de Leonidas Cantillo

En el proceso de escribir crítica de arte, por lo general, necesito tender puentes en el trabajo del artista abordado algún referente estilístico, conceptual o técnico; otro artista que me relacione con la obra vista, y dicha conexión me desnuda lo que me proponga conocer y edificar significados. En el caso de Leonidas, la referencia a su padre Edwin Cantillo es muy fuerte.

 

Edwin Cantillo (1939-2021) (padre) y Leonidas Cantillo (1979) (hijo).

Puede ser una circunstancia del tiempo en que vivimos y la aguda crisis del mercado del arte, pero siento en Leonidas una pérdida de la “pureza” que cultivó su padre, y está precisamente en el vuelco hacia el efecto cromático excesivo y fulgurante, categoría que para algunos puede ser aceptable, pero que en lo personal agrede, toca el núcleo del debate histórico entre la abstracción geométrica racional, y la abstracción lírica que a veces tiende a lo complaciente.

Un rigor místico caracterizó al maestro Edwin Cantillo, la geometría pura de la escuela abstracta rigurosa y búsqueda del orden universal: él no pretendía imitar la realidad ni complacer la retina. Era una geometría como un orden sagrado, armonía matemática y espiritual implícita en la naturaleza. El color, en estas circunstancias se mostró supeditado a la estructura geométrica y no en el efectismo dramático; el color en Edwiun estuvo cubierto por un manto de austeridad intelectual.

La transición en Leonidas

En el color en Leonidas busca un matiz efectista, la matriz es el paisaje con una fuerte línea horizontal y los objetos, planos o formas geométricas flotan en ese espacio en el plano inferior y superior y en algunos cuadros con robustas perspectivas y diagonales, que son tan significativas en las armonías estructurales. Pienso que romper esa pureza formal ha sido fuertemente deliberada, dando paso a lo que él llama “esencialismo de la luz”. Al disolver los límites geométricos rígidos deriva hacia el paisaje, las atmósferas y estilización de las figuras de lo cotidiano o antropomorfas, diluye la energía de la abstracción pura, convirtiéndola en una suerte de abstracción referencial, la cual depende del entorno físico o la influencia del lirismo abstracto.

Su técnica evoluciona de los remolinos emocionales y contrastes geométricos con gran potencia de impacto visual. Pero ese detalle tan insignificante puede que lo distancie del efectismo cromático negando la elegancia silenciosa que prefirió su padre. 

A diferencia del aislamiento místico de Edwing Cantillo, el taller de Leonidas es fuertemente impulsado por plataformas digitales, y el mercadeo de masas. Esta democratización agresiva a través del algoritmo, hace ver a su pintura bajo la lógica del consumismo visual, por ello prioriza el impacto del color vibrante por encima de la profundidad reflexiva o el purismo constructivo. Rechaza la reacción natural concebida como búsqueda espiritual del orden cósmico que cultivó Edwin, al arte adaptado a las dinámicas de la visualidad contemporánea, de Leonidas. Yo creo que esa disruptiva tan propia de estos tiempos tan críticos la acecha la paradoja, pues, como diría alguien por ahí, los artistas debemos comer y pagar servicios por lo que la incógnita de esta disyuntiva acrecienta en la perspectiva de lo azaroso, o del eterno Caos.

 


Otros puentes referenciales

Pienso que es válido referenciar a Cantillo hijo con Gunther Gerzso, a pesar de pertenecer a diferentes generaciones y contextos geográficos, como son México y Costa Rica. Pero también Leonidas residió varios años allá en esa cumbre del arte regional. La conexión radica en que ambos pintores adoptan la presencia y evolución de la geometría como pilar estructural, dentro de sus respectivos lenguajes abstractos.

La raíz geométrica compartida: la de Gerzso es uno de los pioneros de la abstracción mexicana, creando paisajes arquitectónicos internos a través de planos superpuestos y bordes limpios. Cantillo asimila en sus primeros años la potente influencia de su padre y esa herencia abstracta geométrica es legada por el arte mesoamericano: está en la arquitectura de las ciudades mayas, en la pintura parietal, la escultura, textiles y objetos artesanales.

La transición hacia lo orgánico, y que ambos autores utilizan la geometría no como un fin rígido, sino como un vehículo emocional. En la trayectoria de Cantillo existió una primera etapa de rigurosa fundamentación geométrica que sirvió de vórtice de cambio hacia el esencialismo de la raíz. En Gerzso los planos racionales se mezclan con la atmósfera poética y reminiscencias del surrealismo europeo.

Estos artistas consolidan su producción y formación en el entorno artístico de México, facilitando este análisis comparativo sobre cómo la luz, el misticismo y las estructuras originarias ancestrales antes de los españoles impactaron la configuración de ese lenguaje de planos abstractos.



 En Conclusión

La obra de Leonidas Cantillo fusiona una herencia, la de su padre Edwin y la matriz sagrada del arte mesoamericano, que es abstracta y naciente del entono. Se trata de una síntesis intergeneracional que consolida el lenguaje abstracto propio y que transita entre la memoria filial y la modernidad latinoamericana.

LFQ, Julio 2026

 

 

Comentarios

Entradas populares